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jueves, 15 de agosto de 2013

Fe Cívica… “PROCESIÓN DE LA BANDERA"


Fe Cívica…
“Cada domingo en la Plaza de Armas de Tacna se rinde homenaje
 a la Bandera Peruana”

Tacna es la ciudad de la Bandera del Perú. Todos los domingos en su Plaza de Armas se realiza una significativa ceremonia cívica en la que se Iza la bandera Peruana, en la misma forma fervorosa y porfiada con la que se levantó durant6e los cincuenta años que duró el cautiverio que padeció en poder de Chile este entrañable  pedazo de patria.
“Desde los primeros años del siglo- apuntan Jorge Basadre y José Jimenez Borja en “El Cautiverio”- el culto a la patria quedó reducido en Tacna y Arica a lo secreto. Fueron prohibidas las banderas y los desfiles; pero antes de replegarse al fondo de los hogares y de las conciencias. Como para dejar un ejemplo indeleble se realizó “LA PROCESIÓN DE LA BANDERA”  Fue el 28 de julio de 1901, durante la bendición del estandarte de la Sociedad de Artesanos de Tacna; aún permitió la autoridad que hubiese un desfile pero prohibiendo todo grito y la menor provocación. Crueldad de déspota o estratagema de criminal. Conducido el estandarte ocultamente, apareció deslumbrador a la puerta de la iglesia cuando la multitud se había reunido ya en la plazoleta, cayeron de rodillas todos, descubiertas las cabezas, arrodillas y descubiertas también las almas. Y luego comenzó la Procesión por las calles, sin un grito ni una provocación, confundido hombres y niños en una masa imponente que a los mismos oficiales chilenos que encontraba hacia saludar y que en una esquina fue detenida por un viejo mutilado que magnífico aún más el infante besando el estandarte”
Y durante el cautiverio “el amor al Perú tenía su reducto en los hogares; lo enseñaban las madres con los arrullos de la primera edad. Varias generaciones crecieron aprendiendo junto a los cuentos tradicionales y a la tacneña conseja de los “gentiles”, la verídica historia de los atropellos y más de una vez turbó sus sueños infantiles un mitin hostil”.
Y el 28 de agosto de 1929 termina el cautiverio y Tacna se reincorpora al Perú. Otro ilustre tacneño, Zora Carbajal, escribe al respecto lo siguiente: “La Plaza de Armas está llena de gente” Dice una crónica de esa época: “ se procedió a izar el Pabellón Nacional en la torre izquierda de la Iglesia Matriz”. “Ese momento fue de indescriptible emoción, hombre, mujeres y niños , con la cabeza descubierta, con lágrimas de gozo palmoteando estentóreamente, vieron aparecer sobre el mástil improvisado de la torre la bandera amada. Un coro multisonoro, vibrante y armónico entonó las sublimes notas del himno patrio, a los acordes de la banda del regimiento de los “Húsares de Junín”.
“Tacna jamás olvidará estas horas de intensa y gratísima emoción cívica que ha podido vivir después de largo cautiverio”.
Y cada domingo, hoy como ayer, se repite en Tacna la misma emotiva ceremonia de izar la bandera peruana, llena de la gloria de un pasado heroico y de esperanzas en horizontes de porvenir.

Tacna es por eso, la ciudad de la bandera del Perú

REINCORPORACIÓN DE LA CIUDAD DE TACNA AL SENO PATRIO...

REINCORPORACION DE TACNA AL SENO PATRIO
El 28 de agosto de 1929 fue un día de júbilo nacional porque ése día se reintegró al seno de la patria la provincia de Tacna. Alegría tan grande que opacó el dolor de la pérdida de Arica. Si bien el tratado de Lima. El 3 de junio de 1929, no satisfacía la conciencia nacional, por cuanto implicaba un renunciamiento y el abandono de la lucha en defensa de territorios genuinamente nacionales y pese a la defensa de los conformistas que invocaron entonces como invocan hoy a los defensores, razones del realismo práctico, la reivindicación física de Tacna el territorio nacional tuvo los visos de uno de los acontecimientos más grandes ocurridos en nuestra vida republicana y que más conmocionaron a la opinión pública nacional.
Preocupación de Leguía había sido desde el inicio de su gobierno en 1919 encontrar una solución al  ya largo problema de los territorios ocupados por Chile desee la guerra de 1879.
Largo sería enumerar la sucesión de hechos y acontecimientos que ocurrieron en el medio siglo que transcurrió desde la Guerra del Pacífico hasta la vuelta de Tacna al territorio peruano. Cientos de tacneños, ariqueños y taraqueños habían dado su vida defendiendo la peruanidad de su tierra, en una de las más hermosas gestas que conoce la historia.
Soportando toda clase de sacrificios y vejámenes, la destrucción de sus propiedades y hasta el desarraigo de sus hogares para ser expulsados, los peruaños en cautiverio no cesaron jamás de proclamar su adhesión a la patria peruana.
Fueron muchas las tentativas de llegar a un arreglo definitivo, hasta que el gobierno de Leguía accedió a entrar en un Tratado que importaba la división del territorio que hasta la Guerra con Chile había formado el departamento de Tacna. El gobierno de ese entonces decidio aceptar la división de ése territorio que en parte comprendiendo la ciduad de Tacna se reintegraría al Perú quedando al otro lado de la frontera el resto del antiguo territorio de Tacna con Arica como ciudad principal.
El tratado fue suscrito en Lima entre el Canciller Peruano Pedro José Rada y Gamio y el plenipotenciario chileno Emiliano Figueroa Larraín . El artículo primero de citado Tratado expresa: “El territorio de Tacna y Arica será dividido en dos partes: “Tacna para el Perú y Arica para Chile”.
En un protocolo complementario a, el Perú y Chile acordaron que ninguno de los dos países pueden ceder a otro ningún derecho de ésos  territorios  sin acuerdo en común.
El tratado originó dura críticas a Leguía y protestas estudiantiles que tuvieron su centro en la universidad de San Marcos.
Al defender el Tratado ante el Congreso dijo Leguía que el país no podía continuar subordinando su progreso y su vida a la ilusión de una nueva guerra…
El día de la entrega de Tacna  fue un día de júbilo nacional. En todo territorio se celebraban actos cívicos  de homenaje a la provincia hermana que retornaba a la soberanía del Perú y al heroísmo  de quienes con tanto ahínco y valor habían defendido la peruanidad de su tierra.
En Lima se desarrolló como acto central de la celebración una PARADA Militar que tuvo lugar en el antiguo hipódromo de Santa Beatriz, donde se encuentra hoy el Campo de Marte. Asistió el Presidente Leguía acompañado de sus Ministros y personalidades de la vida política y diplomática. A la ceremonia de entrada en Tacna asistió una delegación encabezada por el Ministro de Relaciones Exteriores Pedro José Rada y Gamio, el Doctor Ángel Gustavo Cornejo, el General Pizarro, Monseñor Holguín, Obispo de Arequipa , y el Parlamentario Núñez Chávez  en representación del Congreso. El recibimiento que se tributó a esta delegación  fue realmente apoteósico desde su llegada al puerto de Arica hasta su ingreso a la ciudad de Tacna.
A las 2.15 de la tarde del  día 28 de Agosto de 1929 se suscribió en Acta de Entrega de los territorios recuperados a la delegación peruana conforme al Tratado de Lima.
La ceremonia fue breve y sencilla, se realizó a puerta cerrada y a ella concurrieron únicamente los miembros de la delegación peruana y chilenos Alberto Serrano, con poderes de plenipotenciario, y Gonzalo Gobernador de Tacna. Los secretarios de ambos se encontraron presentes.
El entusiasmo de la población  fue verdaderamente delirante cuando un bando proclamó en calles y plazas que Tacna era nuevamente territorio  peruano. Se realiza a continuación un desfile de tropas peruanas que habían sido enviadas a Tacna cuyo paso fue  aclamado frenéticamente por la multitud. A las cuatro de la tarde se procedió a la instalación de la Municipalidad y fue elegido Alcalde ARMANDO VARGAS BLONDEI Poco después fue instalada también por la comisión peruana La Corte Superior de Tacna; se instaló la Corte Superior presidida por Carlos Tellez.
El primer acuerdo que tomó la Municipalidad de Tacna fue el de darle el nombre de Leguía a la Plaza de Armas y así se hizo en una ceremonia que se realizó al día siguiente en la que se bautizó  con el nombre de Augusto B Leguía a la primera Plaza de la población.
En la noche la delegación peruana ofreció un banquete a la comisión chilena despidiendo a las autoridades de ése país que abandonaban Tacna.
En los días siguientes los delegados peruanos efectuaron una serie de visitas re inspecciones a los servicios públicos y puntos más importantes de la ciudad y en medio de grandes muestras de simpatía se embarcaron nuevamente a Lima unos días más tarde.