Fe Cívica…
“Cada domingo en la Plaza de Armas de Tacna se rinde
homenaje
Tacna es la
ciudad de la Bandera del Perú. Todos los domingos en su Plaza de Armas se
realiza una significativa ceremonia cívica en la que se Iza la bandera Peruana,
en la misma forma fervorosa y porfiada con la que se levantó durant6e los
cincuenta años que duró el cautiverio que padeció en poder de Chile este
entrañable pedazo de patria.
“Desde los
primeros años del siglo- apuntan Jorge Basadre y José Jimenez Borja en “El
Cautiverio”- el culto a la patria quedó reducido en Tacna y Arica a lo secreto.
Fueron prohibidas las banderas y los desfiles; pero antes de replegarse al
fondo de los hogares y de las conciencias. Como para dejar un ejemplo indeleble
se realizó “LA PROCESIÓN DE LA BANDERA”
Fue el 28 de julio de 1901, durante la bendición del estandarte de la
Sociedad de Artesanos de Tacna; aún permitió la autoridad que hubiese un
desfile pero prohibiendo todo grito y la menor provocación. Crueldad de déspota
o estratagema de criminal. Conducido el estandarte ocultamente, apareció
deslumbrador a la puerta de la iglesia cuando la multitud se había reunido ya
en la plazoleta, cayeron de rodillas todos, descubiertas las cabezas,
arrodillas y descubiertas también las almas. Y luego comenzó la Procesión por
las calles, sin un grito ni una provocación, confundido hombres y niños en una
masa imponente que a los mismos oficiales chilenos que encontraba hacia saludar
y que en una esquina fue detenida por un viejo mutilado que magnífico aún más
el infante besando el estandarte”
Y durante el
cautiverio “el amor al Perú tenía su reducto en los hogares; lo enseñaban las
madres con los arrullos de la primera edad. Varias generaciones crecieron
aprendiendo junto a los cuentos tradicionales y a la tacneña conseja de los
“gentiles”, la verídica historia de los atropellos y más de una vez turbó sus
sueños infantiles un mitin hostil”.
Y el 28 de
agosto de 1929 termina el cautiverio y Tacna se reincorpora al Perú. Otro
ilustre tacneño, Zora Carbajal, escribe al respecto lo siguiente: “La Plaza de
Armas está llena de gente” Dice una crónica de esa época: “ se procedió a izar
el Pabellón Nacional en la torre izquierda de la Iglesia Matriz”. “Ese momento
fue de indescriptible emoción, hombre, mujeres y niños , con la cabeza
descubierta, con lágrimas de gozo palmoteando estentóreamente, vieron aparecer
sobre el mástil improvisado de la torre la bandera amada. Un coro multisonoro,
vibrante y armónico entonó las sublimes notas del himno patrio, a los acordes
de la banda del regimiento de los “Húsares de Junín”.
“Tacna jamás
olvidará estas horas de intensa y gratísima emoción cívica que ha podido vivir
después de largo cautiverio”.
Y cada domingo,
hoy como ayer, se repite en Tacna la misma emotiva ceremonia de izar la bandera
peruana, llena de la gloria de un pasado heroico y de esperanzas en horizontes
de porvenir.
Tacna es por
eso, la ciudad de la bandera del Perú